¿Que qué hago yo mientras tú cantas?
En estos días en que el cristal se me empañó para después romperse (o al revés), escribir se ha vuelto mi desahogo. Mírame ahora, intentando deshacer el nudo que me pesa por dentro. Declarando en estas líneas, que de pronto parecen vacías, que mi locura siempre será de ti. Que no me vi nunca ni más ciega, ni más rota, ni más despojada, ni más enamorada... ni más nada.
Que aún quisiera leer de tus letras que siempre seré la única, aunque no sea verdad. Que el dolor me pesa hasta en los ojos, es por eso que últimamente no me gustan... algún día lo entenderás.
'Algún día entenderás...'
¿Qué hago conmigo? - me preguntaste. Instantes después, yo des-ar-ma-da.
Estoy casi segura de que faltan unas noches para que, entre canción y canción, yo salga de ti.
Si dejas el alma en el escenario, que no me dejes a mí.
En cambio yo... (mugrosa auto conmiseración), solo me siento a salvo cuando estoy rodeada de números. Bonita cosa...
No hay comentarios:
Publicar un comentario