domingo, 22 de julio de 2018

231215

Recuerdo que solía pedir deseos a las estrellas fugaces. Que me gustaba pasar mis dedos por tu cabello y sentirte recargado en mi pecho, jugando a desenmascarar tus miedos con mi atuendo de super héroe...

Nunca imaginé lo caro de tu amor, que acabaría rayando en la locura tratando de arrancarte de las sombras que elegiste conservar. Quién diría que tus miedos podrían más. Más incluso, que mi capa y mi espada. Más que yo, parada del otro lado intentando sostenernos.

Qué equivocada estaba. Qué de de energía perdida, y al final todo vuelve a la calma que pensé nunca recuperaría. Tal vez es distinto, sí. Ahora solo te observo de lejos, y es mejor así. Me di cuenta de lo mucho que aún no sé...



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