...before the bottle is gone.
wooden, citrusy and dark as the darkest blood.
Me recuerda las carreteras amarillas y monótonas que recorrimos este verano. Y a mí, intentando capturar con la cámara los campos de girasol que aparecían sin previo aviso. ¡Qué ganas de aparcar y correr en medio de uno! ... Me recuerda tu abrazo, profundo y con aroma a casa que ya extraño. Sin duda a tus ojos tremendos de profundo azul en los que aún me pierdo sin pensarlo, mientras tus manos juegan con mi cabello sin dejar de mirarme. Daría t o d o por esa mirada azul que ya encontré. Por tus pasos que me guían y tu puntería certera. Tienes todo aquéllo que me recuerda a mí cuando me olvido. Eres el camino de regreso a casa, de vuelta a lo que conozco y me gusta de mí. El aroma a pino en Navidad y menta por las mañanas. Tienes esos sueños que quiero cuidar mientras duermes. La vida me sonrió el día en que te encontré y me has hecho sonreír desde entonces ...<3 p="">3>
jueves, 28 de diciembre de 2017
jueves, 12 de octubre de 2017
reusar y reciclar.
... Y caí en la cuenta de que todos sus versos eran reciclados. Distintas versiones de una misma historia, mismas palabras re-acomodadas en diferente escala de colores, a veces gris nubular, a veces arcoíris.
Tus politonales no son, en realidad, melodía. Son recuerdos que resuenan, vagos, débiles, vacíos... Y que solo de cuando en cuando dejan ver un destello de una luz azul, ésa que emites cuando te sientas a recordar ... A veces me pregunto qué pensarás entonces ...
Tus letras no reflejan a tus musas, probablemente regresaste a tu vieja costumbre de encontrar placer en lo banal. No quisiera juzgar, pero lo hago; siendo amigo de otros tiempos, no te sorprenderías.
Es mejor así, siempre lo fue. Desde entonces me he re inventado tantas veces, que ahora soy yo la sorprendida de que pretendas con versos remembrar el pasado. Lo sé bien, reconozco cuando tus letras vuelven a mí... ya no me alcanzan.
-N.
miércoles, 26 de julio de 2017
revelaciones.
Algunas noches antes de dormir, despierto. No, no soy una princesa... Esperando al príncipe azul, aunque a veces padezca de alienación. Tarde o temprano, caigo en la cuenta de que mi realidad es más interesante. Que no tengo obligaciones que ignore, ni un reino lejano y perdido. Que la espada espera ahí en la esquina, Cassiopeia, tranquila, callada... empolvada. Y yo, un dragón que a veces duerme.
lunes, 12 de junio de 2017
pinceladas...
Baila conmigo otra vez. A veces en mis sueños visito aquella noche en la que finalmente te encontré. Cuando por fin di con tu mirada infinita y azul, después de los años agri-dulces... Luego de haber dejado que tu idea se desvaneciera en la realidad. Como pintar, pero al revés. Te encontré un día, hace tiempo, con tanta nitidez y luego... te perdí. De a poco, y sin darme cuenta, como se van las noches interesantes. Fui olvidando cómo habría de sentirse tu abrazo, cómo sería tener tu mirada azulada sobre mí, estrecharte la mano y que me besaras en la frente.
Te amo, porque me recuerdas a ti. Siempre supe que andaría estos pasos, y que llegaría contigo. Es verdad que hay partes del camino que no eran necesarias, pero qué más da. No importa porque estás aquí (y ahora lejos) y me siento en casa, cuando me envuelves en tus brazos, cuando preparas café. Cuando después de un día de locos te miro y todo queda en pausa ...
Te amo, porque me recuerdas a ti. Siempre supe que andaría estos pasos, y que llegaría contigo. Es verdad que hay partes del camino que no eran necesarias, pero qué más da. No importa porque estás aquí (y ahora lejos) y me siento en casa, cuando me envuelves en tus brazos, cuando preparas café. Cuando después de un día de locos te miro y todo queda en pausa ...
miércoles, 22 de marzo de 2017
esc .
Dicen que cuando viajas, nunca vuelves a ser el mismo otra vez.
Es como si pedazos de mí se hubiesen quedado en las calles por las que anduve, en los museos que visité. Entonces me fragmenté. Y cada uno de mis sentidos atravesó por instantes caleidoscópicos distintos, para finalmente volver a juntarse en mí, pero ya no soy la misma.. nunca seré la misma (11:11).
Porque últimamente me despierto con ganas de andar esas calles de nuevo, de perderme ahí y en otros lugares. Quisiera volver al cornetto y capuccino de las 8 a.m, a las visiones de pintura en cada esquina. Donde entre todo el vaivén soy tan pequeña, que no soy nadie y a la vez soy todo lo que quiero ser. Y cuando por fin regreso a casa (donde sea que eso se encuentre), me doy cuenta de lo poco que hace falta para ser feliz. Tengo pocas constantes en mi vida, las atesoro y agradezco. Pero que vengan más variables también.
Que venga esa incertidumbre de no saber que encontraré en la siguiente calle, extraño ese placer de un atardecer en tierras (o aguas) extrañas, las bebidas que nunca probé..los idiomas que no sabía que existían y el ajetreo de un mundo ajeno a mí.
Porque como he dicho antes, no soy la misma. Estoy compuesta de experiencias distintas, de sabores, sonidos y lugares distintos... de personas también. Cada vez que viajo tengo más sentido. O al menos, me hago más sentido a mí misma.
-N.
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