I didn't need to hear how of a beautiful thing it was me coming into your life. I didn't want to feel that you were meant to stay. Yet I did...
But that is not one of your faults. In fact, the only thing I can blame you for is making your way in just to take a look and leave. I won't convince myself that that was your true intention, because the few things I've got to see of you this month, make me think better. But I cannot help getting this familiar feeling when someone you thought would stay, ends up leaving. It is a bit different now though. I cling less and less every time. You broke my fall but I ended up landing anyway. Landing into the emptiness and loneliness that I was meant to face sooner or later. Just in time, although I don't think there is actually a time for these things. The sooner, the better. Since day 1, I put my cards on the table, and you decided to go regardless. And I did decide to flow with you along the stream of light, and I felt like I never did before. You somehow almost made me forget about the importance of taking my time. And it was your constant reminders for taking things slowly that ended up bringing me to a harsh stop. And here I am. Still a little bit bewildered, in suspension. Can't say I didn't see this coming, I was just not prepared for it yet. Right now I do not think I can do any better than letting you go. Not because I don't long to be around you. But only because life has taught me that sometimes, silence, time and space are the best gift that one can offer. And maybe I am getting it all wrong, but maybe I got it right when I thought your soul longed for those things. So if I keep my distance is only to honor the respect and the love that my soul has for yours.
Somehow I wish I could make these words get to you, but for now I will just keep them within me.
lunes, 22 de octubre de 2018
domingo, 21 de octubre de 2018
... Y de pronto vuelvo a ser esa niña asustada, perdida, sola, que se recargó en tu hombro aquella noche.
La mujer en mí le sonríe con nerviosismo y ternura, la mira desde lejos. Porque sabe que ella también, ha estado ahí. Porque sabe lo que es apagar la luz y quedarse completamente a oscuras. Sabe cómo es estar rodeada de gente y vaciarse, al punto de que casi no quede nada para ella. Y que no quiere volver ahí. Le sonríe porque sabe que al final de un largo día, los amigos se van, y la soledad pesa. Cala, te pega en la cara. Pero es también en ese vacío y en esa oscuridad, donde está aprendiendo a ver su luz brillar. Porque luego de un rato, cuando sus ojos se van adaptando al negro de la noche, ha distinguido un tintineo. No estaba tan oscuro después de todo, era solo un fuego que casi se extingue y que tiene que aprender a alimentar. Ese fuego estelar capaz de encender galaxias enteras.
Aún así titubea, me ve de reojo antes de mirarme de frente y decirme con una mirada, que todo estará bien. Es entonces cuando entiendo que debo aprender a aceptar los instantes en que me siento desconcertada. Los momentos en que algo me sacude y me hace preguntarme si realmente tengo control sobre mí tan bien como creía. Y tal vez algunas veces la respuesta será un No, pero estará bien. Debo aprender a que mi alma estelar y juguetona se deje alimentar...
La mujer en mí le sonríe con nerviosismo y ternura, la mira desde lejos. Porque sabe que ella también, ha estado ahí. Porque sabe lo que es apagar la luz y quedarse completamente a oscuras. Sabe cómo es estar rodeada de gente y vaciarse, al punto de que casi no quede nada para ella. Y que no quiere volver ahí. Le sonríe porque sabe que al final de un largo día, los amigos se van, y la soledad pesa. Cala, te pega en la cara. Pero es también en ese vacío y en esa oscuridad, donde está aprendiendo a ver su luz brillar. Porque luego de un rato, cuando sus ojos se van adaptando al negro de la noche, ha distinguido un tintineo. No estaba tan oscuro después de todo, era solo un fuego que casi se extingue y que tiene que aprender a alimentar. Ese fuego estelar capaz de encender galaxias enteras.
Aún así titubea, me ve de reojo antes de mirarme de frente y decirme con una mirada, que todo estará bien. Es entonces cuando entiendo que debo aprender a aceptar los instantes en que me siento desconcertada. Los momentos en que algo me sacude y me hace preguntarme si realmente tengo control sobre mí tan bien como creía. Y tal vez algunas veces la respuesta será un No, pero estará bien. Debo aprender a que mi alma estelar y juguetona se deje alimentar...
jueves, 11 de octubre de 2018
todo lo que es más fácil decir que hacer...
Dices que te gusta definir intenciones. Cualesquiera que sean tus intenciones conmigo... No me importa ahora. Lo único que me parece importante es que las sepas tú. Porque no he llegado hasta aquí, solo para llegar hasta aquí. Estoy cansada de compartir mi tiempo, mi energía, mi espacio, de compartir... me, solo porque sí. De estar en situaciones y con personas que no ven en mí más allá de un saco de huesos. Ya un tiempo me perdí, y me encontré de nuevo (lost and found again). No sería la primera vez. Pero esta vez volví para quedarme. Es verdad que te encontré en el camino de regreso a mí misma, y no creo poder ignorar eso. Pero supongamos que puedo. Supongamos que no estás aquí (que por estos días no es tan difícil de hacer); que quito todo y me quedo con todo este vacío. Es más, finjamos que ni te encontré...
¿Dónde estaría ahora? ...
No tengo ninguna intención más allá de ser feliz. Perdona mi poca ambición. Pero es que he pasado tanto tiempo en lugares que ma hacían feliz a medias, que la idea de ser completamente feliz ya no me parece tan banal, ni simplista. Y cuando descubrí la fórmula, y me disponía a ponerla en práctica, apareciste tú. Aunque lo cierto es que apareciste desde antes, y fue cuando me pregunté por primera vez qué era lo que estaba haciendo con mi rumbo. Pero no nos desviemos de lo importante. El punto es que todas esos rumores sobre ser feliz con uno mismo primero y trabajar por lo que a uno le hace feliz antes de pensar en compartirse con alguien más y bla, bla, bla.. Ah, pues son verdad. Fue algo que siempre tuve escrito en una nota adhesiva que se empolvó, y la mayoría del tiempo elegí dejarme llevar. Dejé de prestar atención a lo que necesitaba, anteponiendo lo que quería. No sé si lo recomiendo. No me arrepiento, pero he de decir que tarde o temprano, la naturaleza sale a flote. A veces de forma sutil, a veces como una sacudida. En mi caso, creo que fue una sutil sacudida (pudo haber sido peor). Te encontré, y me encantas. Me encanta tu mente, el cómo hablas de lo que has aprendido y de cómo te sientes con el lugar donde estás. Me encantan tus ojos, tu voz, y tú. Y dejando de lado todo eso, me encanta ese puente entre tú y yo. Pero no me gusta tu sí. Tu sí dudoso, disfrazado de no. O tal vez, es un no, disfrazado de sí. Dices que quieres llevar todo con calma, y estoy de acuerdo. No tengo ninguna prisa por nada. Por mi parte, no pretendo echar en saco roto todo lo que he aprendido últimamente. Me costó. Me costó meses de divagar y perderme para volverme a encontrar. Me tomó valor abrir los ojos y darme cuenta de que era tiempo de avanzar, sola. Me sentí orgullosa, no lo voy a negar. Orgullosa de, por primera vez en mi vida, distinguir por mí misma que no estaba en el lugar correcto y permitirme caminar, lejos. Cada uno de los pasos que seguí me llevaron a ti, sin siquiera pensarlo. Me pediste fluir cuando no era necesario que lo hicieras. Pero no voy a detenerme. No voy a detenerme por ti, ni por nadie. ¿Es que no fui clara? por nadie. Me he compartido contigo como nunca antes en tan corto tiempo. Pero si volvemos a la realidad, hay tantas cosas que te falta aprender de mí, a mí de ti. No mentí cuando dije que no tengo prisa alguna. ¿Por qué entonces siento que das un paso hacia mí para después retroceder? Querías fluir, bueno fluye. Fluye en la dirección que más te haga feliz, y yo haré lo mismo. Nuestro puente ahí está, y ya sabemos lo mucho que duran los puentes cuando los cimientos son fuertes. Hace apenas unos días, le pedía al universo que te quedaras conmigo. Ahora solo quiero lo mejor para ambos. Ve, reconstrúyete. Pero no pienses ni por un instante que estaré esperando a que vengas a pintarme una sonrisa. Ya me has visto caer antes, ahora mírame brillar. Mírame sonreír sin que sea por ti.
...
¿Dónde estaría ahora? ...
No tengo ninguna intención más allá de ser feliz. Perdona mi poca ambición. Pero es que he pasado tanto tiempo en lugares que ma hacían feliz a medias, que la idea de ser completamente feliz ya no me parece tan banal, ni simplista. Y cuando descubrí la fórmula, y me disponía a ponerla en práctica, apareciste tú. Aunque lo cierto es que apareciste desde antes, y fue cuando me pregunté por primera vez qué era lo que estaba haciendo con mi rumbo. Pero no nos desviemos de lo importante. El punto es que todas esos rumores sobre ser feliz con uno mismo primero y trabajar por lo que a uno le hace feliz antes de pensar en compartirse con alguien más y bla, bla, bla.. Ah, pues son verdad. Fue algo que siempre tuve escrito en una nota adhesiva que se empolvó, y la mayoría del tiempo elegí dejarme llevar. Dejé de prestar atención a lo que necesitaba, anteponiendo lo que quería. No sé si lo recomiendo. No me arrepiento, pero he de decir que tarde o temprano, la naturaleza sale a flote. A veces de forma sutil, a veces como una sacudida. En mi caso, creo que fue una sutil sacudida (pudo haber sido peor). Te encontré, y me encantas. Me encanta tu mente, el cómo hablas de lo que has aprendido y de cómo te sientes con el lugar donde estás. Me encantan tus ojos, tu voz, y tú. Y dejando de lado todo eso, me encanta ese puente entre tú y yo. Pero no me gusta tu sí. Tu sí dudoso, disfrazado de no. O tal vez, es un no, disfrazado de sí. Dices que quieres llevar todo con calma, y estoy de acuerdo. No tengo ninguna prisa por nada. Por mi parte, no pretendo echar en saco roto todo lo que he aprendido últimamente. Me costó. Me costó meses de divagar y perderme para volverme a encontrar. Me tomó valor abrir los ojos y darme cuenta de que era tiempo de avanzar, sola. Me sentí orgullosa, no lo voy a negar. Orgullosa de, por primera vez en mi vida, distinguir por mí misma que no estaba en el lugar correcto y permitirme caminar, lejos. Cada uno de los pasos que seguí me llevaron a ti, sin siquiera pensarlo. Me pediste fluir cuando no era necesario que lo hicieras. Pero no voy a detenerme. No voy a detenerme por ti, ni por nadie. ¿Es que no fui clara? por nadie. Me he compartido contigo como nunca antes en tan corto tiempo. Pero si volvemos a la realidad, hay tantas cosas que te falta aprender de mí, a mí de ti. No mentí cuando dije que no tengo prisa alguna. ¿Por qué entonces siento que das un paso hacia mí para después retroceder? Querías fluir, bueno fluye. Fluye en la dirección que más te haga feliz, y yo haré lo mismo. Nuestro puente ahí está, y ya sabemos lo mucho que duran los puentes cuando los cimientos son fuertes. Hace apenas unos días, le pedía al universo que te quedaras conmigo. Ahora solo quiero lo mejor para ambos. Ve, reconstrúyete. Pero no pienses ni por un instante que estaré esperando a que vengas a pintarme una sonrisa. Ya me has visto caer antes, ahora mírame brillar. Mírame sonreír sin que sea por ti.
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sábado, 6 de octubre de 2018
Don't you dare
I wish I could put into words everything that is crossing my mind now. All that it dances before my eyes under the flickering light... As I see you sleeping so peacefully, I find it hard to believe how beautiful a broken heart can look. Because he patches the wounds that he has made to you, and you call that love. I don't blame you, I have been there before. I wish I could tell you to escape. To run far, far away...
To remind you that you don't need anyone to take care of you (as I should remember it myself). That you don't need anyone to dim your light, but to brighten it up. Because you glow. And I know you might think it is because of him, but is not... so maybe (just maybe), let me remember you why you glow, in case you might have forgotten.
You have f* stars flowing in your veins. So don't settle down for twinkle lights. You have fire to light up entire cities, don't turn yourself into the ashes of his cigarettes. You think he is afraid? Well, he better. Because when you walk away, there will be nothing for him to do. We are all afraid, but that isn't a reason, is just an excuse. Don't turn your storm into breeze just so he can feel safe. Don't you be afraid to light up your beacon and find the way back home. Don't you dare to turn your back on you just to reach for his kiss...
Don't you dare to not be as happy as you know you can be.
viernes, 5 de octubre de 2018
whole
I don't want you only in the happy days. I want you in the darkest nights, when not a single star shines. I want to be part of your night drives to the desert, when you listen music loudly. I want you to kiss me loud. Hold me loud. I don't want half ways to nowhere, sinuous roads towards a dead end. I don't deserve anything less than whole, because I am by myself, whole. I don't want empty sweet kisses, I am not afraid of being on my own.
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