miércoles, 18 de septiembre de 2013
martes, 17 de septiembre de 2013
ahora yo sin ti
Por ahí leí: "Algunas personas piensan que lo peor es perder a quien amas, pero se equivocan. Es peor perderse a sí mismo en el proceso de amar demasiado, y olvidar quién eres".
...
Pero para mí, el amor era perderse un poquito, para después encontrarme en ti. Al final no sé si olvidé quien soy; creo que lo hice algunas veces, aunque después vinieran los días de ver la realidad (y qué bueno, también eran necesarios). Pero ahora tengo todas las partes de vuelta, excepto ésa que te llevaste... era mi parte favorita.
...
Éramos un caos armónico, un espejismo en medio de tanto realismo, y viceversa, un trozo de realismo entre tanto circo. De ti siempre serán mis letras más claras, más desaforadas, más calmas, más ingenuas, más realistas, más... yo.
Era mi parte favorita: yo contigo. Así de fácil. Yo sin miedo. Ahora queda yo sin ti.
Todo se pierde en una neblina que se parece a ese circo vil, un concierto de fábulas que yo no quiero escuchar, un vaivén... y al final, calma, todo es calma.
...
Pero para mí, el amor era perderse un poquito, para después encontrarme en ti. Al final no sé si olvidé quien soy; creo que lo hice algunas veces, aunque después vinieran los días de ver la realidad (y qué bueno, también eran necesarios). Pero ahora tengo todas las partes de vuelta, excepto ésa que te llevaste... era mi parte favorita.
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Éramos un caos armónico, un espejismo en medio de tanto realismo, y viceversa, un trozo de realismo entre tanto circo. De ti siempre serán mis letras más claras, más desaforadas, más calmas, más ingenuas, más realistas, más... yo.
Era mi parte favorita: yo contigo. Así de fácil. Yo sin miedo. Ahora queda yo sin ti.
Todo se pierde en una neblina que se parece a ese circo vil, un concierto de fábulas que yo no quiero escuchar, un vaivén... y al final, calma, todo es calma.
lunes, 16 de septiembre de 2013
me haces falta
Yo solo quería un 'te amo', una sacudida de hombros, un todo va estar bien y un beso en la nariz.
Porque esas son las cosas que valen la pena... el tipo de cosas que nada más él sabía hacer conmigo.
Un acorde y una mirada...boom! ya no había multitud, ya no había nada. Solo tú y yo... y ahora te extraño tanto, me haces falta.
Porque esas son las cosas que valen la pena... el tipo de cosas que nada más él sabía hacer conmigo.
Un acorde y una mirada...boom! ya no había multitud, ya no había nada. Solo tú y yo... y ahora te extraño tanto, me haces falta.
domingo, 15 de septiembre de 2013
culpable.
De lo único que me declaro culpable es: de no haberte puesto todas las cartas sobre la mesa aquel día en que dije se acabó. Con todo y eso, no te diré que me arrepiento. No lo diré, aunque ahora me 'pese' que yo llore cada noche, y tú no. Mi orgullo herido (mi intelecto también).
Ahora que pienso que de cualquier forma te habría sido fácil olvidarme, me pregunto si realmente valió la pena haberme quedado con ese As bajo, muy debajo, de mi manga.
Niña llorona, ¿no era eso lo que querías?
Que te sacara de su vida lo más rápido posible y que no doliera (tanto), aunque tú te deshicieras cada noche en reproches a ti misma. En reproches que acababan en llanto porque 'eso era lo mejor'.
Ahora me pregunto si realmente te duele un tantito el que ya no esté yo...
Ahora que pienso que de cualquier forma te habría sido fácil olvidarme, me pregunto si realmente valió la pena haberme quedado con ese As bajo, muy debajo, de mi manga.
Niña llorona, ¿no era eso lo que querías?
Que te sacara de su vida lo más rápido posible y que no doliera (tanto), aunque tú te deshicieras cada noche en reproches a ti misma. En reproches que acababan en llanto porque 'eso era lo mejor'.
Ahora me pregunto si realmente te duele un tantito el que ya no esté yo...
sábado, 14 de septiembre de 2013
jueves, 12 de septiembre de 2013
martes, 10 de septiembre de 2013
lunes, 9 de septiembre de 2013
Seguiré deseando que un día, después de mucho tiempo me digas
...que me prefieres a mí y a mi atrofiado romanticismo...
a mí y a mis ratos azules que entonan con tu electricidad circundante,
a mí, por sobre todas las cosas, todas, por sobre todos... los años.
Que mi frialdad en los días que vienen no sea más que una discontinuidad en esta historia;
un elemento de la evolución que solo tú y yo somos capaces de danzar, porque el tiempo corre...
No puedo evitar notar trazos de ti en mis letras... No puedo ignorar la voz de mi ojos, porque es la voz que canta cada viernes anhelando llegar a mi oídos... es tu voz.
Mi sonrisa también tiene trazos de ti. Mis ojos llevan tu luz (y siempre lo harán). Me quedo con lo mejor de ti (no por despojarte, sino como recuerdo) y lo mejor de nosotros, si es que alguna vez hubo uno.
Recuerdo que solías decirme que mis deseos confesos en papel eran como sentencias, que todo lo que alguna vez escribí se cumplía en nuestros días después de habernos vuelto a encontrar; los cielos lunados o estrellados pero contigo, las mañanas de café (aunque fueran virtuales)...
Nos recuerdo caminando por la avenida; la primera vez que te tomé de la mano, y nerviosamente te escabulliste... ¿te acuerdas? Y cómo me acerqué a tus labios para que me besaras, porque llevaba mucho tiempo deseando ese momento.
Cómo olvidar tu melodía, si fue lo primero que me atrapó, si fue el primer acorde de esta canción. Tu voz... como ninguna otra, acompasando mi sueño, haciendo danzar a mis entrañas, sacudiendo mi alma (si es que me quedará alguna...), moldeando mis labios, abrasando (sí, con s) cada centímetro de mí. No podría perderme el momento justo en que abres los ojos... después de perderte cantando y los fijas en mí, con una dulzura que me sacude, me desarma y me arma de nuevo de formas distintas, como si fuese los cristales de un caleidoscopio.
Todo eso me llevo... pero ¿y qué te llevas tú? (llévame a mí) Mis ojos, con todo y tu luz. Mi manera desenfrenada de amar... porque ésa, fue y será siempre solo de ti. Mis alas de nube, de mariposa, de ave... todas las que me permitan reflejarme en tu Cielo.
No sé que hagas conmigo después... pero al correr del tiempo yo sé, que quizás esto sea una canción de 432, de esas que vibran en la misma frecuencia del universo.
te ...
N.
...que me prefieres a mí y a mi atrofiado romanticismo...
a mí y a mis ratos azules que entonan con tu electricidad circundante,
a mí, por sobre todas las cosas, todas, por sobre todos... los años.
Que mi frialdad en los días que vienen no sea más que una discontinuidad en esta historia;
un elemento de la evolución que solo tú y yo somos capaces de danzar, porque el tiempo corre...
No puedo evitar notar trazos de ti en mis letras... No puedo ignorar la voz de mi ojos, porque es la voz que canta cada viernes anhelando llegar a mi oídos... es tu voz.
Mi sonrisa también tiene trazos de ti. Mis ojos llevan tu luz (y siempre lo harán). Me quedo con lo mejor de ti (no por despojarte, sino como recuerdo) y lo mejor de nosotros, si es que alguna vez hubo uno.
Recuerdo que solías decirme que mis deseos confesos en papel eran como sentencias, que todo lo que alguna vez escribí se cumplía en nuestros días después de habernos vuelto a encontrar; los cielos lunados o estrellados pero contigo, las mañanas de café (aunque fueran virtuales)...
Nos recuerdo caminando por la avenida; la primera vez que te tomé de la mano, y nerviosamente te escabulliste... ¿te acuerdas? Y cómo me acerqué a tus labios para que me besaras, porque llevaba mucho tiempo deseando ese momento.
Cómo olvidar tu melodía, si fue lo primero que me atrapó, si fue el primer acorde de esta canción. Tu voz... como ninguna otra, acompasando mi sueño, haciendo danzar a mis entrañas, sacudiendo mi alma (si es que me quedará alguna...), moldeando mis labios, abrasando (sí, con s) cada centímetro de mí. No podría perderme el momento justo en que abres los ojos... después de perderte cantando y los fijas en mí, con una dulzura que me sacude, me desarma y me arma de nuevo de formas distintas, como si fuese los cristales de un caleidoscopio.
Todo eso me llevo... pero ¿y qué te llevas tú? (llévame a mí) Mis ojos, con todo y tu luz. Mi manera desenfrenada de amar... porque ésa, fue y será siempre solo de ti. Mis alas de nube, de mariposa, de ave... todas las que me permitan reflejarme en tu Cielo.
No sé que hagas conmigo después... pero al correr del tiempo yo sé, que quizás esto sea una canción de 432, de esas que vibran en la misma frecuencia del universo.
te ...
N.
jueves, 5 de septiembre de 2013
Ahora que se invierten los papeles...
¿Recuerdas cuando me veías triste por culpa de algún chico?
Inmediatamente te volvías en su contra con un ímpetu que te hacía estallar en proliferantes atentados hacia el susodicho.
Ahora te entiendo.
Pero yo no estallo, mi desconcierto es silencioso.
Espero (no en realidad) entiendas tú también.
martes, 3 de septiembre de 2013
Decirte que muero es poco. Decir que estoy craquelada por dentro es quedarse atrás. Que me mata tu silencio, que me ahogo en el llanto prisionero de mis ojos, tus ojos, que ahora pareces no querer mirar. ¿Es que decidiste colgarme en el olvido? Arrojarme lejos, echarme un manto encima... y ya. Fui tus letras, fui tu paz... hoy soy una mariposa negra que bate sus alas en la oscuridad... desesperada, no estás.
Te busco y sólo encuentro el eco vacío de tu voz reciente, cada nota es un dardo que resuena aquí y acá. Ahora vibras en una frecuencia que está acabando conmigo; no te extrañe, si regresas, encontrar mis fibras rotas, mis ojos secos, mis manos heladas... mi sonrisa estelar congelada. Me senté a esperarte, y jurando cada instante que al siguiente ya vendrías, se me fue la noche... y de haber seguido, se me habría ido la vida. Qué suerte la mía de ser mariposa, pues fue lenta, pero corta mi agonía...
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