miércoles, 12 de junio de 2013

imposibilidades

Confieso que todo el día tuve ganas de escribir pero en cuanto se me ocurría algo prometedor, se desvanecía en cuanto me sentaba al teclado ... ha. Así que tú perdonarás si me explayo de más o ... lo contrario. 

Mi primera respuesta sería que no espero nada de ti, eso porque no suelo esperar nada de los demás. Tal vez lo único que 'esperaría' es que aunque llegásemos a distanciarnos, te queden esas ganas de no perderte por completo de mí. Y creo que cambiaría el verbo esperar por preferir. En el esperar está implícita una posible decepción, y yo pocas veces me decepciono realmente.

Desespero (de esperar desesperadamente) que no esperes posibilidades. ¿Algún día serás posible? 
Esa pregunta tuya me conflictúa bastante... si te respondo "No sé" sería alimentar las alas que te he dado; porque un No sé no es un No (aunque tampoco un Sí, qué enredoso). Un Sí no me suena lógico, y un No ... un No me hace recordar la frase "el pez por su boca muere"... 

Creo en algo parecido al destino, por llamarle de algún modo, a quien no quisiera retar con respuestas monosilábicas.

Confieso además, que me parece un tanto desvergonzado de mi parte, después de tantas cosas que he dicho (y muchas más que besirte), salir con que no quiero alimentar tus alas. No intentaré hacerme creer que no lo he hecho, y digo hacerme porque a ti no te engaño, yo lo sé ...

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