Desgarrante error el adentrarme ciegamente en mis realidades alternas; tal parece que siguiendo caramelos fui a darme de topes contra la pared... una de tantas veces. Me ha llegado por la espalda, y sin oir un sólo paso de su venida, me ha sorprendido: la verdad. Ah, la verdad que libera traicionando a las fantasías. La verdad que aprisiona mis pensamientos con hilos de seda.
Pues me aclaro. Con frecuencia veo mi interés puesto en quien pueda sostener una buena charla por horas conmigo, llevar una discusión interesante y además que tenga lo que llamo "un no sé qué" entre otras muchas cosas... que sea capaz de intrigarme. Resulta, que conocí hace poco a alguien, que si bien no es mi ideal-finite desarrollé una cierta fascinación por él. Me envolvía con dulcura ( y locura también) en la conversación y tenía el toque exacto para inspirarme confianza. Cuando menos lo pensé me hallaba perdida, caminando más allá de donde termina la realidad. Por un momento imaginé que podría hacer mía su tenue locura, su seriedad, sus chistes y su mirada también. Deseaba que me sonriera. Pero fue una confesión suya lo que me ha vuelto de un jalón y en un parpadeo a la verdad. Afligido me contaba, le habían roto el corazón y claro está, no he sido yo... y enseguida recuerdo que juré indignarme con el amor.
04- 2008
Pues me aclaro. Con frecuencia veo mi interés puesto en quien pueda sostener una buena charla por horas conmigo, llevar una discusión interesante y además que tenga lo que llamo "un no sé qué" entre otras muchas cosas... que sea capaz de intrigarme. Resulta, que conocí hace poco a alguien, que si bien no es mi ideal-finite desarrollé una cierta fascinación por él. Me envolvía con dulcura ( y locura también) en la conversación y tenía el toque exacto para inspirarme confianza. Cuando menos lo pensé me hallaba perdida, caminando más allá de donde termina la realidad. Por un momento imaginé que podría hacer mía su tenue locura, su seriedad, sus chistes y su mirada también. Deseaba que me sonriera. Pero fue una confesión suya lo que me ha vuelto de un jalón y en un parpadeo a la verdad. Afligido me contaba, le habían roto el corazón y claro está, no he sido yo... y enseguida recuerdo que juré indignarme con el amor.
04- 2008
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